Ortodoncia >> Preguntas frecuentes

 


 

1.¿Cúales son las indicaciones de un tratamiento de ortodoncia?

1.1. Salud oral.

  • Caries. No se ha podido demostrar científicamente hasta la fecha una asociación significativa entre caries dentaria y maloclusión. Sin embargo, la experiencia clínica sugiere que en niños susceptibles, que además mantienen una dieta inadecuada, el apiñamiento dentario puede disminuir el potencial para la autolimpieza natural de los dientes e incrementar el riesgo de caries.

  • Enfermedad periodontal. La asociación entre maloclusión y enfermedad periodontal es débil. No obstante, existen ciertas anomalías oclusales que, ciertamente, ponen en peligro el soporte periodontal.

  • Traumatismos de dientes anteriores. El riesgo de lesión traumática de los incisivos superiores aumenta conforme aumenta la intensidad del resalte que presentan.

  • Impactación dentaria. Los dientes que no erupcionan en la cavidad bucal pueden, raramente, causar daño.

  • Función masticatoria. La experiencia indica y parece obvio señalar que aquellos pacientes que presentan exagerados o importantes resaltes negativos se quejan frecuentemente de dificultades masticatorias, particularmente con el proceso de corte de los alimentos.

  • Habla. En general, el habla se ve raramente afectado por la existencia de una maloclusión, a la vez que la corrección de las maloclusiones tiene también poca capacidad de corregir defectos en el habla. No obstante, pueden encontrarse situaciones extremas en que la deformidad preexistente, base de la alteración oclusal, dificulte la producción precisa o correcta de determinados sonidos.

  • Desórdenes témporo-mandibulares. Se denominan desórdenes témporo-mandibulares a las distintas enfermedades de los músculos de la masticación y a aquellas que involucran uno o ambos complejos articulares témporo-mandibulares. De toda esta amplia gama de enfermedades, las más frecuentes, sin duda, son las miopatías funcionales y las artropatías tipo luxación disco-condilar y artrosis.

1.2. Bienestar psicosocial. Mientras está ampliamente aceptado que graves anomalías del desarrollo dentofacial y las maloclusiones más severas tienen un efecto claramente negativo sobre el bienestar psicosocial y autoestima de las personas, el impacto de otros problemas oclusales moderados o leves es altamente variable y viene modulado por factores sociales y culturales en los que se desenvuelven los individuos.

 

2. ¿Cómo se realiza el diagnóstico?

2.1. Historia médica y odontológica completa.

2.2. Modelos de estudio. La ayuda que proporciona un par de modelos de estudio durante la valoración ortodóncica y la posterior planificación del tratamiento es inestimable. Además, son elementos esenciales como registros previos al tratamiento si se va a aplicar cualquier tipo de terapia que modifique las condiciones iniciales.

2.3. Fotografías. La posición de los dientes viene determinada por el entorno que condicionan los tejidos blandos que les rodean y por el patrón esquelético subyacente. El propósito de esta parte de nuestro examen es evaluar la influencia de tales factores en la etiopatogenia de una maloclusión concreta, así como el grado en que esta pueda ser modificada o corregida por el tratamiento. Parte imprescindible de toda fase diagnóstica ortodóncica es la exploración intraoral también.

2.4. Radiografías. Las que se necesitan con mayor frecuencia son la radiografía panorámica u ortopantomografía, la telerradiografía lateral de cabeza y la radiografía periapical u oclusal de los incisivos inferiores.

 

3. ¿Cómo se trata una maloclusión?

3.1. Ortopedia

  • Aparatos funcionales. Pueden emplearse como único elemento terapéutico en aquellos casos en que estén indicados (con previsible crecimiento mandibular favorable), primariamente dirigidos a facilitar el crecimiento de la mandíbula.

  • Tracción extraoral. Empleada para restringir el crecimiento del maxilar superior.

  • Mentonera. Aparato extraoral que descansa sobre la barbilla y unida a un soporte o casquete occipital, disponiendo a cada lado de un módulo de tracción.

  • Máscara facial. Tiene como objeto desplazar anteriormente el maxilar superior o estimular su crecimiento en esta dirección. Tiene apoyos en frente y mentón.

  • Disyunción. El objetivo de un aparato de disyunción es conseguir una expansión del maxilar superior abriendo la sutura palatina media.

3.2. Ortodoncia

  • Brackets metálicos. Es el tipo de aparatos más difundido y conocido. Se colocan los brackets en la cara externa del diente (la cara visible). Cada bracket color plateado se adhiere al diente en su superficie sin rodearlo.

  • Brackets cerámicos. Son aparatos de color similar al color del diente, o bien, transparentes. Se colocan también en la cara visible del diente. El tratamiento con uno u otro bracket es idéntico, las funciones que cumplen son iguales. La elección del tipo de tratamiento va a depender del deseo de llevar adelante un tratamiento de ortodoncia “menos visible”. El coste varía, siendo mayor en el caso de brackets estéticos.

  • Ortodoncia lingual. Es un tipo de tratamiento en el que los brackets se colocan en la cara interna de los dientes. De esta forma, resulta “invisible” desde el exterior. Encontró gran auge los últimos años debido a que ha demostrado ser ampliamente eficaz, con la ventaja estética tan notoria en comparación con los métodos convencionales. El término “ortodoncia lingual” alude a que los brackets van colocados en la “cara lingual” de los dientes. En las técnicas convencionales, los brackets van colocados en la cara externa (vestibular) de los dientes.

  • Invisalign®. Es un aparato de ortodoncia invisible que se presenta como la alternativa actual a los tradicionales brackets y alambres. Es prácticamente indetectable, fácil de usar y cómodo de llevar. Se trata de un conjunto de férulas o alineadores que, colocados de forma progresiva, van moviendo los dientes hasta la situación deseada. Estas férulas van aplicando fuerzas sobre los dientes para variar su posición, de la misma manera que lo haría un bracket.

3.3. Cirugía ortognática

Cuando la discrepancia esquelética en un adulto es excesiva, no podemos llevar a cabo procedimientos de camuflaje ortodóncico por medio de extracciones dentarias en el maxilar que se presenta más prominente. Esta compensación dentoalveolar no sería suficiente para corregir la deformación facial y no crearía correctas relaciones oclusales. Por tanto, debemos buscar la colaboración de la cirugía de maxilares, que llevaría a los mismos a una correcta disposición espacial en los tres planos del espacio.

 

4. ¿Qué es la retención?

Una definición de retención después de un tratamiento de ortodoncia sería la siguiente: mantenimiento de los dientes en una posición estética y funcional óptima.

  • Placas removibles. Los aparatos removibles pueden ser un medio de retención muy eficaz para contrarrestar la inestabilidad intraarcada y también como retenedores en pacientes con problemas de crecimiento.

  • Férulas. Son aparatos removibles transparentes que se utilizan para mantener cada diente en su posición.

  • Retención fija. Los retenedores ortodóncicos fijos se emplean normalmente en situaciones en las que se prevé una inestabilidad intraarcada cuando es probable que surjan problemas de irregularidad en una determinada zona, y se ha planeado una retención prolongada.

 

5. ¿Qué riesgos tiene un tratamiento ortodóntico?

  • Reabsorción radicular. En la actualidad se acepta como inevitable algún grado de reabsorción radicular como consecuencia del movimiento ortodóncico. Algunos pacientes presentan una mayor susceptibilidad y sufren una reabsorción radicular más marcada.

  • Pérdida de soporte periodontal. Después de la colocación de aparatos fijos de ortodoncia, no es raro observar el establecimiento o el agravamiento de una gingivitis como resultado de una mayor dificultad para el mantenimiento de una adecuada higiene oral.

  • Descalcificación. La presencia de manchas blancas de descalcificación, precursoras de caries, y las propias lesiones cariosas se producen cuando la placa cariógena se asocia a una dieta rica en azúcares. Los aparatos fijos predisponen a la acumulación de placa, por la dificultad añadida para limpiar los distintos elementos implicados.

  • Lesión de los tejidos blandos de la mucosa oral y de la pulpa. Pueden producirse ulceraciones traumáticas o lesiones por decúbito durante los tratamientos de ortodoncia. En teoría, la aplicación de una fuerza ligera mantenida sobre la corona de un diente debería producir una reacción a nivel de las estructuras de soporte periodontal, pero debería tener muy poco o ningún efecto sobre la pulpa.

  • Dolor dentario. Si aplicamos presión intensa a un diente, se desencadena dolor casi inmediatamente debido a que el espacio periodontal y su contenido son literalmente aplastados. Parece existir una relación directa entre la intensidad de la fuerza utilizada y la intensidad del dolor suscitado.

  • Movilidad dentaria. El movimiento dentario suscitado por el movimiento de ortodoncia necesita no sólo un remodelado del hueso adyacente a los dientes que se mueven, sino también una reorganización dinámica del propio mecanismo periodontal de soporte. La combinación de un espacio periodontal más amplio y una cierta desorganización del propio ligamento periodontal implica que en todo paciente se observará un aumento de la movilidad dentaria.

  • Desórdenes témporo-mandibulares. La perspectiva actual de consenso es que, en general, el tratamiento de ortodoncia bien realizado (con o sin extracciones dentarias), “no es la causa” de desórdenes témporo-mandibulares.

 

6. ¿Cuánto dura un tratmiento de ortodoncia?

La duración media de un tratamiento de ortodoncia es de dos años aproximadamente, pero depende del tipo de tratamiento que se realice, que a su vez depende de la dificultad del caso y del momento de tratarse. Como máximo, no debería de pasar los dos años y medio.

 

7. ¿Cúal es la frecuencia de las visitas?

Normalmente, las visitas de control son una vez al mes, salvo cuando tengamos que colocar inicialmente los aparatos que, en ocasiones, tienen que ser antes.