Qué es la periodoncia...


La periodoncia es la especialidad de la Odontología que estudia la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y condiciones que afectan los tejidos que dan soporte a los dientes, periodonto y a  sus substitutos, implantes dentales, para el mantenimiento de la salud, función y estética de los dientes y sus tejidos adyacentes.

Las principales enfermedades periodontales que afectan a una dentición son la periodontitis y la gingivitis.

Hoy en día la periodoncia también es la encargada de la prevención y tratamiento de las enfermedades periimplantares como la periimplantitis.

La Periodontitis es la primera causa de pérdida de dientes en la población mundial (3 de cada 4 personas la padecen). Es una enfermedad bacteriana que afecta a la encía y al hueso que soportan los dientes. Puede manifestarse por enrojecimiento,  inflamación y sangrado de las encías al cepillarse. Además puede producir mal aliento, recesión de encías (dientes más largos) y movilidad en los dientes.

La enfermedad periodontal se relaciona con otras enfermedades sistémicas: diabetes, infarto agudo de miocardio, partos prematuros....

El tratamiento consiste en eliminar las bacterias que causan la gingivitis/periodontitis, parando la progresión de la enfermedad, y regenerando el hueso perdido en algunas situaciones.

Hay otros casos en los que el periodoncista puede actuar, como son los excesos o ausencias de encía en condiciones no relacionadas con la enfermedad periodontal.

Hay dos grandes grupos de enfermedades periodontales. Cuando se afecta únicamente la encía, causando un proceso inflamatorio reversible, se denomina gingivitis. 

Si la gingivitis se mantiene mucho tiempo y además se dan otros factores (genéticos, ambientales, locales,…), se inicia la periodontitis (común, aunque incorrectamente, llamada “piorrea”), en la que, además de la inflamación de la encía ya mencionada, se produce una destrucción más profunda que afecta a los otros tejidos del periodonto, es decir, el hueso alveolar, el cemento del diente y el ligamento periodontal. Esta destrucción es, además, irreversible, y favorece la progresión adicional de la enfermedad, al crear un espacio debajo de la encía que denominamos bolsa periodontal, en el que cada vez se acumulan mayor cantidad de bacterias que pueden poner en peligro la supervivencia de los dientes.

¿Cuál es la causa de la periodontitis?

La causa más frecuente que da lugar a que la encía enferme son las bacterias. En la boca existen más de 600 tipos diferentes de bacterias y muchas de ellas son potencialmente lesivas para los tejidos que soportan al diente. Las bacterias que habitan en la boca se depositan en la superficie entre el diente y la encía, constituyendo la placa bacteriana.

La gravedad de las lesiones producidas por las bacterias en el periodonto depende de la susceptibilidad inpidual que es una característica genéticamente determinada.

¿ Es hereditaria la enfermedad periodontal ?

El elemento fundamental para padecer enfermedad periodontal es la predisposición inpidual y esta viene condicionada genéticamente. Es un error pensar que sólo la predisposición genética es suficiente para padecer periodontitis, se necesita la presencia de bacterias. Con frecuencia las personas que padecen periodontitis, sobre todo las de formas más severas, encuentran afectados entre sus padres o hermanos, lo cual dice sobre el componente hereditario de la misma. El hecho de ser tan frecuentes, muchas veces quita peso a este elemento, para ser consideradas como coincidencia familiar debida a la alta incidencia. Por lo tanto, y considerando que hoy en día poco podemos hacer por modificar la predisposición genética, la forma de prevenir y tratar las periodontitis es el control de la placa bacteriana.

¿Por qué mi periodoncista me sugiere que deje de fumar?

Aunque el tabaco no es capaz de producir enfermedad de la encía directamente, si que agrava la evolución de la misma y reduce la eficacia del tratamiento. Los mecanismos por los que el tabaco agrava la evolución de las periodontitis son, una reducción del aporte sanguíneo a los tejidos de la encía y como consecuencia una disminución de la capacidad defensiva frente a las bacterias .

¿Tiene cura esta enfermedad?

Efectivamente la tiene. El especialista establece las fases de tratamiento que son necesarias para que esto suceda. Tras el cambio en la condición de los tejidos que se obtiene después, es de suma importancia el cumplimiento de los intervalos de mantenimiento que establezca el periodoncista para que los resultados permanezcan.