Implantes y salud general

El paciente diabético

La diabetes es una enfermedad que altera ciertas funciones de nuestro cuerpo, entre ellas la capacidad de respuesta de este frente a las infecciones. No se deben colocar implantes en pacientes con una diabetes descontrolada, pero cuando la diabetes está controlada el paciente puede responder como suele ser lo habitual, sin complicaciones.

El paciente con tratamiento anticoagulante o antiagregante

Con respecto a la fase quirúrgica existen unos protocolos para tratar a este tipo de pacientes, minimizando los riesgos de complicaciones.

Una vez colocados los implantes, el paciente puede volver a la situación previa a la cirugía, siendo perfectamente compatible mantener niveles de anticoagulación terapéutica en el paciente ya tratado con implantes.

El paciente con osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que afecta a la calidad de los huesos y la osteointegración es un proceso que depende de la calidad ósea inicial, así que en principio no constituye una contraindicación absoluta, ya que con modificaciones en el protocolo terapéutico se alcanzan resultados similares a personas sin osteoporosis.

Es aconsejable en estos casos hacer una valoración específica del caso y que la decisión sobre el tratamiento se realice en colaboración con el especialista encargado de la enfermedad ósea.